La Junta estudiará la salud del suelo para mejorar la recuperación de los bosques tras los incendios

El análisis de hongos y bacterias en zonas afectadas permitirá evaluar la eficacia de las restauraciones y mejorar las futuras reforestaciones

La Junta estudiará la salud del suelo para mejorar la recuperación de los bosques tras los incendios
Imagen de archivo / Imagen de César Hornija

La Junta de Castilla y León incorporó el estudio de los hongos y bacterias del suelo como nuevo indicador para evaluar y mejorar las restauraciones forestales tras los incendios. Los primeros resultados muestran que las zonas en las que se aplicaron medidas como fajinas, albarradas y acolchados con material vegetal presentan una microbiota más diversa y equilibrada, lo que favorece la recuperación de la vegetación.

El estudio, impulsado por la Consejería de Medio Ambiente y Energía, analiza por primera vez cómo las actuaciones de emergencia y restauración posteriores a un incendio influyen en la recuperación de la vida del suelo. Las áreas intervenidas presentan una mayor diversidad de hongos y mantienen una elevada riqueza bacteriana, parámetros que permiten conocer la evolución del terreno.

Los microorganismos desempeñan un papel esencial en el funcionamiento del suelo, ya que facilitan a las plantas el acceso al agua y los nutrientes y contribuyen al equilibrio biológico. Por ello, una microbiota más diversa y equilibrada genera mejores condiciones para la recuperación de la vegetación y aumenta las posibilidades de éxito de las reforestaciones.

Los análisis también permitieron comprobar los diferentes efectos de las actuaciones. El acolchado con paja y la trituración de madera quemada ayudan a controlar la erosión, aportan materia orgánica y favorecen la actividad de los microorganismos descomponedores. Las albarradas, además de retener suelo y humedad, pueden acumular sedimentos con una elevada diversidad de hongos procedentes de zonas situadas aguas arriba.

Hasta ahora, la evolución de las restauraciones se evaluó principalmente mediante indicadores visibles, como la recuperación de la vegetación, el crecimiento de las plantas o el control de la erosión. La incorporación de la microbiota permitirá complementar estos datos con información sobre lo que sucede bajo la superficie.

El objetivo es avanzar hacia restauraciones más precisas, capaces de determinar cómo responde cada zona a los distintos tratamientos y utilizar esa información para decidir dónde y cómo intervenir. Los resultados del proyecto servirán además para elaborar un manual de buenas prácticas para la restauración de terrenos afectados por incendios forestales.

Experiencias en cinco zonas afectadas por incendios

Los trabajos se desarrollaron durante un año en colaboración con las empresas IDForest, Zenit Ingeniería y Consultoría y Air Medio Ambiente. El estudio se realizó en terrenos afectados por grandes incendios en la Sierra de la Culebra, en Zamora; la Sierra de la Paramera, en Ávila; Quintanilla del Coco y el Parque Natural Sabinares del Arlanza-La Yecla, en Burgos; y la Sierra de Francia, en Salamanca.

La Junta también desarrolló en Burgos una experiencia piloto basada en la inoculación de microorganismos locales beneficiosos en nuevas plantaciones de encina y sabina albar.

En concreto, se utilizaron hongos micorrícicos, Trichoderma y determinadas bacterias beneficiosas. Los primeros facilitan a las raíces el acceso al agua y a nutrientes, mientras que Trichoderma y algunas bacterias contribuyen a limitar los efectos de plagas y enfermedades forestales.

Al tratarse de microorganismos procedentes de cada zona, están adaptados a sus condiciones de suelo, clima y vegetación. Su reproducción en laboratorio y posterior incorporación a las raíces busca mejorar la capacidad de las plantas para nutrirse y favorecer un suelo más equilibrado.

La Junta sostiene que la mejora de la salud del suelo puede contribuir así a reducir la vulnerabilidad de los bosques frente a plagas y enfermedades y a aumentar la capacidad de recuperación de las masas forestales tras los incendios.

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