La sala de exposiciones de la biblioteca municipal de Astorga acoge del 9 al 22 de junio la muestra “Cinco décadas, cinco rosas” del pintor Vicente Fernández, una exposición que conmemora sus 50 años de trayectoria artística. La inauguración contó con la presencia del concejal de Cultura, Tomás Valle, y del propio artista, que vuelve a exponer en la ciudad donde, hace 21 años, presentó su primera exposición en esta misma sala.
Natural de Orzonaga y con una larga trayectoria como profesor en Tabuyo del Monte, Vicente Fernández reparte actualmente su vida entre Colombia y España, residiendo seis meses al año en cada país. Su obra destaca por un estilo hiperrealista, y esta muestra reúne 28 cuadros, en su mayoría óleos sobre tabla.
Entre las piezas expuestas se incluyen también cuatro obras realizadas con óleo sobre cartulina, una técnica que imita el efecto de la acuarela. Estas pertenecen a una antigua colección titulada “Campos y amapolas”, creada hace una década. “El óleo diluido sobre cartulina me ha hecho valorar aún más la dificultad de la acuarela —afirma el autor— porque ahí, cuando uno se equivoca, no hay marcha atrás”.
La temática de la exposición es variada, aunque, como admite el pintor, el retrato —presente en muchas de sus obras anteriores— no es protagonista en esta ocasión. “Quizá algunos echen de menos el retrato. Yo hice mucho en mis inicios, sobre todo de costumbres”, explicó. No obstante, la muestra sí incluye escenas costumbristas como “Cosechando patatas en Tabuyo del Monte”, un homenaje al pueblo leonés donde trabajó durante 15 años.
Fernández, que en su día donó parte de su obra al Ayuntamiento de La Bañeza, donde sí pueden verse retratos, adelantó que actualmente está retomando esa temática. “Estoy trabajando en un retrato de mujer. Uno va quemando etapas… No tengo una especialidad ni una preferencia: me da igual lo que pintar, con tal de pintar”.
Sobre su regreso a Astorga, el pintor se mostró muy complacido: “Esta ciudad me resulta muy entrañable. Presenté aquí mi primera exposición en 2004 y siempre me han acogido estupendamente. Además, tuve una relación profesional muy estrecha con Astorga, porque aquí estaba el centro de profesores donde veníamos a formarnos”.
La exposición estará abierta al público durante las próximas semanas, ofreciendo una oportunidad única para recorrer medio siglo de pinceladas de la mano de un artista que ha hecho del realismo su lenguaje más personal.
