La Unión de Campesinos de Castilla y León en León exige a Azucarera que no aplique en esta campaña el complemento de estabilidad en la provincia, ya que la sequía extrema ha propiciado que en las zonas donde no se ha podido regar el rendimiento sea “muy inferior a la media”. “La bajada de precio al agricultor no puede ser una práctica que se aplique de forma uniforme” en todos los territorios “sin tener en cuenta las condiciones climatológicas adversas sufridas”. A juicio del sindicato, el sistema que se aplica resulta “totalmente injusto”.

La extrema sequía que viene sufriendo el campo leonés, al igual que otros territorios de nuestra Comunidad, está provocando una disminución de rendimientos en la remolacha, que “no son imputables a las prácticas agronómicas de los cultivadores”, insistió el sindicato a través de un comunicado, en el que recordó que desde agosto hay más de 3.000 hectáreas que no han podido regarse.

Sin embargo, la minoración en las dotaciones de riego derivada de la situación de sequía “no se ha producido en todas las zonas de forma similar”, por lo que los cultivadores afectados por estas restricciones en el riego “no pueden verse penalizados”, recalcaron.