El puente del Passo Honroso en Hospital de Órbigo se iluminó este martes 10 de octubre con motivo del Día Mundial de la Salud Mental. El color adoptado en el municipio riberense, naranja, “es una llamada de atención para seguir avanzando en la aceptación por parte de la sociedad de una realidad que advierte de que una de cuatro personas puede padecer algún tipo de trastorno mental en algún momento de su vida”, precisan desde el Ayuntamiento de Hospital. Con este gesto simbólico, el Consistorio ha querido manifestar “la necesidad de seguir avanzando en la sensibilización social con las miles de personas con algún tipo de enfermedad mental que están haciendo una vida completamente normalizada”.

Ayer se celebró el día de la salud mental y, como señalan los expertos, aún queda camino por andar en la inclusión. El alcalde de Hospital, Enrique Busto, ha señalado que la sociedad tiene que seguir avanzando en “la inclusión, tolerancia y respeto hacia las personas con trastorno mental y su entorno familiar”, para ello propone que sean las instituciones las que se comprometan a dotar de  un marco legislativo que favorezca esta sensibilización, con el fin de que “la salud mental deje de ser la ‘hermana pobre’ del sistema sanitario”. El objetivo último de su propuesta es que los afectados adquieran su propia voz en una sociedad que, a pesar de los avances, sigue dándoles la espalda, precisan a través de un comunicado de prensa.

Lydia Domínguez, a psicóloga del municipio y trabajadora de Alfaem-Ponferrada, ha sido la impulsora de esta iluminación del Passo Honroso para conmemorar la jornada mundial de la salud mental. “Se lo propuse al alcalde para dar visibilidad al colectivo y romper el estigma social” que persigue a las personas con trastorno mental, ha manifestado esta profesional.