Paloma Hernández analiza en Astorga el impacto del feminismo islámico en Europa

La divulgadora y youtuber Paloma Hernández presenta este jueves en Astorga su libro 'Islam y feminismo; Religión y geopolítica en el siglo XXI', donde aborda la influencia del feminismo islámico en la sociedad europea y advierte sobre sus implicaciones sociales
Paloma Hernández analiza en Astorga el impacto del feminismo islámico en Europa

La Biblioteca Municipal de Astorga acogerá este jueves, a las 19.30 horas, una charla, dentro de la celebración del 25N, de la divulgadora, youtuber y autora del libro ‘Islam y feminismo; Religión y geopolítica en el siglo XXI (Reflejos de Actualidad)Paloma Hernández, una de las voces más activas en el análisis crítico del auge del llamado ‘feminismo islámico‘ en Europa. La autora, que ofrecerá además una charla-coloquio, desgrana en este ensayo los vínculos entre religión, activismo y geopolítica, y alerta sobre las implicaciones sociales y culturales de un fenómeno en expansión.


En su obra, Hernández examina las distintas corrientes feministas que han marcado la historia reciente y cómo cada una de ellas ha abordado la cuestión del Islam: “Es un libro de filosofía, y la filosofía consiste en el tratamiento de las ideas. El objetivo es entender cómo los feminismos han enfrentado la cuestión islámica, prestando especial atención al feminismo islámico”.


La sinopsis del libro resume bien el núcleo del debate: la expansión del feminismo islámico como movimiento organizado, su capacidad de penetración institucional y los riesgos que Hernández identifica para las sociedades occidentales: “Es una batalla cultural en el corazón de Europa”.

¿Qué es el feminismo islámico?

Parte de la charla de este jueves girará en torno a explicar el fenómeno del feminismo islámico, un movimiento con fuerte presencia en universidades anglosajonas y francófonas: “Son mujeres musulmanas, creyentes, con muchísima formación, que hacen activismo feminista desde coordenadas estrictamente musulmanas”.

Estas investigadoras, muchas procedentes de Egipto, Marruecos, Túnez, Turquía o Irán, pero formadas académicamente en universidades occidentales, sostienen una premisa fundamental: “El islam ya es feminista desde tiempos de Mahoma”.


Según explicará en Astorga, estas autoras defienden que en la época de Mahoma existía un “protofeminismo” que habría sido corrompido “por legisladores machistas y misóginos” tras la muerte del profeta. De ahí que consideren su labor como una forma de depuración de la tradición: “Dicen que su trabajo es eliminar de los textos musulmanes todo el tratamiento misógino que se ha ido introduciendo durante siglos”.


Hernández, sin embargo, es crítica: “Es un feminismo elaborado desde coordenadas occidentales. En el mundo musulmán no existen las condiciones para una crítica filosófica autónoma de la tradición”.

Europa y los feminismos

Hernández nos explica que la corriente clásica del feminismo ilustrado, “muy beligerante contra el uso del hiyab y otras prácticas”, ha sido desplazada y jubilada en los espacios académicos e institucionales.

Ahora, el feminismo antirracista, que es el que defienden desde el Ministerio de Igualdad, “trabaja de la mano con las feministas islámicas y defiende, desde coordenadas feministas, que prácticas como el uso del niqab son elecciones libres de la mujer musulmana“.

Esta alianza, afirma, ha generado una presión ideológica para aceptar sin crítica las costumbres derivadas de la Sharía, considerándolas reservas culturales intocables: “Te dicen que los países europeos no tienen nada que decir ante las costumbres del mundo musulmán”.

Para Hernández, esta postura ignora las consecuencias sociales: “Esto es peligrosísimo porque alimenta el crecimiento de guetos en Europa donde rigen normas propias, a veces con vigilancia social intensa, y donde las mujeres no pueden pedir ayuda”.

La autora cita ejemplos de Reino Unido, Francia, Suecia o Bélgica, y advierte de que España también registra este problema desde hace décadas: “Las fuerzas de seguridad llevan desde los años 80 identificando y neutralizando matrimonios forzosos con niñas dentro del mundo musulmán“.

Sharía y derechos humanos

Paloma Hernández explicará también un asunto que puede ser desconocido para la mayoría del público: “Los países musulmanes no firmaron los derechos humanos de la ONU en 1948. Y en 1990 elaboraron sus propios Derechos Humanos del Islam, que siguen el articulado de la ONU, pero siempre añaden: ‘excepto lo que ordene la Sharía’. La Sharía se considera ley divina, eterna e intocable. No se puede tocar o adaptar”.

La mujer como eje de la islamización

Uno de los aspectos centrales de su análisis es el papel de las mujeres en los procesos de islamización cultural: “Para islamizar una sociedad, lo primero es islamizar a la mujer. Las normas de conducta femenina se convierten en el eje de la vida social. Muchas jóvenes en Europa adoptan estas normativas diciendo que es feminismo porque lo hacen libremente”.

Sin embargo, la autora cuestiona esta lectura y denuncia que el rechazo actual a promover políticas de integración fomenta entornos cerrados donde pueden darse prácticas como la poligamia, la vigilancia comunitaria y, en casos extremos, los llamados “crímenes de honor”.

Una charla para comprender un fenómeno complejo

Paloma es consciente de que su trabajo aborda ideas densas y a menudo complejas: “Tengo que explicarlo muy bien, porque es un fenómeno dificilísimo de entender”, reconoce. Por eso la sesión en Astorga incluirá un foro abierto de preguntas.

Su objetivo no es ofrecer un mensaje alarmista ni mucho menos ir en contra del Islam, sino desentrañar las raíces filosóficas, políticas y sociales del feminismo islámico y sus efectos en las sociedades europeas: “Hay mucho que explicar, muchísimo. Pero es necesario entender lo qué está pasando porque es muy grave”.