La campaña micológica en Castilla y León arrancará de forma generalizada en las próximas semanas, tras la previsión de nuevas lluvias, según se apuntó desde el programa de Micología de Castilla y León (Micocyl) que gestiona la Fundación Cesefor.
Las precipitaciones de principios de octubre humedecieron el suelo, pero las temperaturas de estos días, con máximas de entre 27 y 30 grados en algunos puntos, lo han vuelto a secar. Los técnicos de Micocyl coinciden en que la producción no se generalizará hasta que vuelva a llover y siempre que las temperaturas se mantengan suaves y no lleguen pronto las heladas.
“El otoño ha comenzado con señales favorables, aunque la evolución de la campaña depende de que el suelo recupere y conserve la humedad. El micelio, la parte del hongo que vive bajo tierra, necesita entre dos y tres semanas de suelo húmedo para formar setas en cantidad. Por ello, la respuesta a las lluvias no es inmediata ni se produce al mismo tiempo en todos los montes”, trasladó a Ical.
La previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) para los próximos días tampoco despeja la incertidumbre. La agencia anuncia un descenso notable de las temperaturas desde el sábado y heladas débiles en el interior el lunes, con mínimas que podrían rondar los cero grados en ciudades como Ávila. En cuanto a las precipitaciones, apunta una incertidumbre “elevada” en su distribución.
Por ello, se prevé que las setas aparezcan primero en los montes que hayan acumulado más agua desde el verano y reciban nuevas precipitaciones. Las zonas de montaña reúnen por ahora las mejores condiciones, mientras que los pinares llanos de Valladolid y Segovia continúan muy secos y necesitan más lluvia.
“En los hayedos de la montaña cantábrica y en los pinares de alta montaña, la niebla, la sombra del bosque y la altitud ayudan a conservar la humedad. Los suelos arenosos de Tierra de Pinares, en cambio, pierden el agua con rapidez. Esta diversidad de climas, hábitats y altitudes impide realizar una previsión única para toda la Comunidad autónoma”, destacó.
Primeras setas
Los boletus del grupo edulis figuran entre las especies para las que Micocyl anticipa una aparición más temprana, junto con la seta de cardo. En el caso de los níscalos, los técnicos consideran que todavía es pronto para prever una campaña generalizada, aunque señalan que también comenzarán a encontrarse pronto.
En los primeros muestreos de su red de parcelas, los técnicos localizaron hace dos semanas boletus en cotas altas de León, Palencia y Burgos; ejemplares de lactarius quieticolor en pinares de alta montaña de Soria, y amanita caesarea en castañares de León. “Estos hallazgos puntuales todavía no permiten hablar de producción generalizada ni ofrecer datos por hectárea”, apostilló.
Los técnicos explican que tampoco sirve cualquier lluvia. Una tormenta intensa puede dejar muchos litros en poco tiempo, pero parte del agua corre por la superficie sin empapar el terreno. Si después llegan días de sol, viento o calor, el suelo se seca de nuevo. “Lo que más favorece la producción son varios días de precipitaciones moderadas, acompañadas de temperaturas templadas que permitan conservar la humedad”, aclaró.
Las heladas son el otro factor decisivo, ya que frenan la producción de boletus, mientras que los níscalos soportan mejor los primeros fríos gracias a la protección de la pinocha, siempre que las heladas no sean fuertes ni se prolonguen durante muchos días. En algunas zonas de Castilla y León, su recolección llega a extenderse hasta Reyes. Sin embargo, las heladas intensas y continuadas terminan por detener toda la producción micológica.
Mejores expectativas que en 2025
La predicción estacional de Aemet para octubre, noviembre y diciembre apunta una probabilidad alta de lluvias superiores a las habituales y muy alta de temperaturas por encima de los valores normales. Estas condiciones podrían favorecer la campaña, aunque desde Micocyl se pide “cautela”.
“Son probabilidades, no certezas”, recuerdan los técnicos quienes subrayan que existe, aunque sea menor, la posibilidad de que el tiempo no acompañe y la fructificación se resienta. No obstante, aseguran que el año será mejor que 2025, una campaña que califican de “catastrófica” de forma generalizada en Castilla y León.
El interés de los aficionados, mientras tanto, se mantiene. El teléfono de atención a la persona recolectora de Micocyl ha registrado más llamadas que en las mismas fechas del año pasado.
Desde Cesefor se anima a las familias a salir al monte, aprender a reconocer especies y respetar el entorno, y destaca que un paseo por el bosque ayuda a desconectar de la rutina y la búsqueda de setas invita a caminar despacio, observar el suelo y prestar atención a detalles que suelen pasar desapercibidos.
Micocyl pide no pisar ni romper los ejemplares que no se vayan a recoger, aunque no sean comestibles, porque todos cumplen una función en el bosque. “Muchas especies viven asociadas a las raíces de los árboles y les ayudan a captar agua y nutrientes, lo que favorece su resistencia a la sequía y las enfermedades. Otras descomponen hojas, acículas y madera muerta y devuelven al suelo los nutrientes que necesitan las plantas”.
Las salidas al monte también generan actividad en los pueblos que han conservado esos bosques durante generaciones. El consumo de los recolectores en bares, comercios, gasolineras y alojamientos rurales ayuda a mantener abiertos negocios que dependen en buena medida de la temporada micológica, especialmente en las localidades más pequeñas y despobladas.
Por ello, Micocyl recuerda que recoger setas con permiso y respeto al entorno es también una forma de apoyar al medio rural. El beneficio económico del recurso permanece en el territorio y contribuye a conservar los montes que lo producen.
Antes de salir, el programa recomienda consultar el visor web de Micocyl o el de micología de la Junta de Castilla y León, en la web micologiacyl, para comprobar si el terreno está acotado y obtener el permiso correspondiente. También aconseja llevar el móvil con suficiente batería y una brújula o una aplicación de orientación.
La aplicación gratuita de Micocyl, disponible en App Store y Google Play, permite tramitar el permiso de recolección en pocos minutos y sin desplazamientos. Además, avisa cuando se entra o se sale de un acotado regulado por el programa.
La herramienta guarda la ubicación del vehículo, muestra las cacerías colectivas programadas para planificar las salidas e informa de jornadas, talleres y actividades micológicas. En caso de pérdida o accidente, permite enviar una señal de socorro con la localización.
Para el consumo, Micocyl insiste en recoger únicamente especies que se conozcan bien. Ante cualquier duda, recomienda consultar a una asociación micológica o a un especialista, ya que un curso, una guía o una aplicación no bastan por sí solos para identificar una seta con seguridad.