El historiador, documentalista y canónigo achivero, Augusto Quintana, recibió este viernes un “sentido” homenaje en el salón de plenos del Ayuntamiento de Astorga, cuando se cumple el centenario de su nacimiento. Entre sus obras destaca la recuperación del Archivo Diocesano, la creación del Museo de los Caminos o la fundación del Centro de Estudios Astorganos ‘Marcelo Macías’. “Sin duda, Augusto Quintana hizo grande a la ciudad y dejó en Astorga una huella grande”, destacó el alcalde de la ciudad, Arsenio García.

Augusto Quintana Prieto es autor de estudios y trabajos sobre su tierra, sobre las regiones en las que vivió como miembro de la diócesis de Astorga. “Ha dedicado trabajos al Bierzo, Ponferrada, Valdeorras, Zamora, La Cepeda, la Maragatería y Astorga. Aquí en Astorga recaló, se quedó y murió. Astorga era su tierra”, destacó este viernes Miguel Ángel González, canónigo archivero de la Catedral de Orense y discípulo de Quintana, que rememoró la figura y obra del que fue nombrado Hijo Adoptivo de Astorga en 1993.

Al homenaje acudieron representantes de los diferentes estamentos de la Bimilenaria ciudad, así como el obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, en representación de la diócesis de la que formó parte Quintana o los exalcaldes de la ciudad, Juan José Alonso Perandones, Adolfo Alonso Ares y Luis González. “Don Augusto se sintió poeta, novelista y articulista. A lo largo de su vida publicó muchos trabajos. Pero destacan los cuatro dones que Augusto Quintana dejó a la cultura astorgana: la recuperación del archivo diocesano, la creación del Museo de los Caminos, el impulso del Centro de Iniciativas Turísticas y la fundación del Centro de Estudios Astorganos ‘Marcelo Macías'”, destacó González.

Por su parte, la catedrática de Historia Medieval de la Universidad de León, Gregoria ‘Goyita’ Cavero, dedicó unos minutos a hablar del trabajo documentalista de Quintana. “Don Augusto quería que en Astorga hubiera unas instalaciones archivísticas que fueran la envidia de los demás achivos”, señaló la catedrática. Entre los trabajos de Quintana destacan sus estudios sobre la diócesis de Astorga y sus prelados. Quintana comenzó a recopilar la historia del obispado astorgano desde el siglo IX.

En el salón de plenos también estuvo la familia de Augusto Quintana y su sobrina, Gemma Quintana, recordó que la vida de su tío estuvo dedicada “a la historia y a Astorga”. El acto se despidió con un soneto escrito por el propio Augusto Quintana en 1992 y dedicado a la ciudad bimilenaria que le acogió desde joven.

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