Rafael Álvarez de la Puente, presidente del Foro Clavijo realizó las veces de maestro de ceremonias: “Quiero empezar esta presentación con unas palabras de gratitud al Centro Riojano y a su Presidente Pedro López Arribas por su hospitalidad”. En esta ocasión bajo el lema: España en el laberinto, tanto el presentador y el ponente corroboraron que “España está inmersa en una situación de crisis política y social sin precedentes como consecuencia del fenómeno secesionista catalán”.

“Por todo ello se me ocurrió para esta conferencia la denominación “España en el laberinto”. La palabra laberinto viene del latín labyrinthus y del griego laberinthos que es un lugar formado por calles y encrucijadas intencionalmente complejos para confundir a quien se adentra en el. Exactamente como se presenta el presente y el futuro de la política en España y en Cataluña”, explicaba Álvarez de la Puente.

Seguidamente, tomó la palabra Juan Cayón Peña, Rector de la Universidad Antonio Nebrija,Licenciado y Doctor en Derecho por la Universidad Pontificia de Comillas y también por la Universidad de la Sorbona. A si mismo es Patrono de la Fundación Elías de Tejada, Secretario de la Sociedad Internacional Tomás de Aquino y Miembro de la Unión Internacional de Juristas.

Oriundo por línea materna de Turienzo de los Caballeros (León), en donde tiene su casa familiar de toda la vida y en la que todos los veranos en agosto pasa unas semanas, intervino con solvencia intelectual para analizar problemas complejos, por su nivel de información nacional e internacional y por su brillantez y claridad en la exposición.

Una de las ideas centrales de su exposición fue que “el 21 –D no va a solucionar nada. España y Cataluña seguirán enfrentados por muchas generaciones”. Prosiguió con un análisis histórico sobre lo que han sido los vínculos políticos, económicos y culturales entre España y Cataluña en los dos últimos siglos.

Respecto al presente la aplicación del artículo 155 y el desastre de los políticos y partidos independentistas nos han dado una tregua hasta las elecciones del 21 de diciembre. “¿Qué va a pasar después? Pues que un Parlamento y una sociedad dividida al 50% seguirán siendo una pesada losa para Cataluña y para España y condicionarán muy negativamente nuestro futuro. La aplicación del 155 y las elecciones por si solas no van a cambiar el ADN de la Cataluña independentista, donde dos segmentos socialmente muy activos (los jóvenes y las mujeres) son y van a seguir siendo mayoritariamente independentistas”, matizó.

Será el Estado español el que estará obligado a cambiar la enseñanza –a todos los niveles- y las pautas culturales que han impregnado los últimos 20 años ante “la pasividad de los Gobiernos de Felipe Gonzalez, Jose Maria Aznar y Jose Luis Rodríguez Zapatero”, añadió.

“No veo imposible, pero sí muy difícil esta reversión que para llevarla a cabo necesita algo más que música patriótica y banderas al viento. El actual Presidente del Gobierno y los partidos constitucionalistas tienen la obligación de llevar a cabo esta reversión lo antes posible y con la intensidad necesaria. Mucho me temo que España y el problema catalán van a ser un factor muy negativo para la imagen de nuestro país en el mundo durante mucho tiempo. Ojalá me equivoque”, sentenció.