Héctor Fidalgo continúa ampliando su palmarés en el yoyó. El joven astorgano se proclamó este sábado campeón de España por tercer año consecutivo tras imponerse en el Campeonato Nacional, celebrado en el Teatro Municipal de Tres Cantos (Madrid), con una actuación que destacó por su nivel técnico y su ejecución.
El representante de Astorga obtuvo 92,7 puntos sobre 100, frente a los 54,2 logrados por el segundo clasificado, David Zhu. La diferencia de 38,5 puntos refleja el resultado de un ejercicio en el que la precisión, la dificultad de los trucos, el control del yoyó y la sincronización con la música son aspectos determinantes para la puntuación del jurado.
Con esta victoria, Fidalgo encadena su tercer título nacional, después de proclamarse campeón de España en 2024 y 2025. Una trayectoria que consolida su presencia entre los principales competidores de esta disciplina en el panorama nacional.
El triunfo ha tenido, además, un significado especial para el astorgano, que encontró en Tres Cantos una oportunidad para recuperar sensaciones tras su participación en el Campeonato del Mundo celebrado en Japón el pasado mes de agosto. En aquella cita, algunos fallos inesperados durante su freestyle le impidieron completar la actuación que esperaba. El campeonato nacional le ha permitido volver a demostrar el nivel que lleva tiempo preparando.
Nuevos retos fuera de España
Tras revalidar el título nacional, Héctor Fidalgo ya tiene la vista puesta en sus próximos compromisos. El primero será el Campeonato Nacional de la República Checa, previsto para noviembre, donde tendrá una nueva oportunidad de competir fuera de España y medirse a especialistas de otras escenas europeas.
Entre sus principales objetivos figura también el Campeonato de Europa del próximo año. A más largo plazo, el astorgano aspira a reunir los apoyos necesarios para participar en el Campeonato del Mundo de Yoyó, que se celebrará en Calgary (Canadá), y volver a competir con los mejores especialistas internacionales.
Aunque el yoyó sigue asociado habitualmente a un juguete, la competición de alto nivel exige años de entrenamiento, coordinación, memoria muscular y creatividad. Los participantes preparan durante meses sus rutinas, conocidas como freestyles, en las que encadenan trucos de distinta dificultad al ritmo de la música ante un jurado que valora tanto los aspectos técnicos como los artísticos.
Con tres campeonatos de España consecutivos en su palmarés, Héctor Fidalgo mantiene su progresión deportiva y continúa llevando el nombre de Astorga a competiciones nacionales e internacionales. Sus próximos desafíos pasarán por seguir creciendo en el circuito europeo y trabajar para estar presente en las grandes citas mundiales del yoyó.
