Efectivos de la Guardia Civil han denunciado a tres conductores profesionales que dieron positivo en los test de detección de drogas y alcohol que se llevaron a cabo el pasado domingo en dos puntos de la A-6 en las proximidades de las localidades de Astorga y Ponferrada. Según confirmaron fuentes de la Subdelegación del Gobierno de León, las tres denuncias se produjeron en el control de alcoholemia de Astorga, dirigido de forma más específica a los conductores profesionales, donde se realizaron 18 controles de detección de drogas, tres de los cuales fueron positivos, y donde se contabilizó también un positivo por consumo de alcohol.

En el dispositivo desarrollado en Ponferrada se detectaron 32 infracciones de exceso de velocidad y otras cinco infracciones por otros motivos relacionados con la seguridad vial. Además, se realizaron 29 pruebas de detección de alcohol y tres de drogas, que dieron todas ellas un resultado negativo.

En el dispositivo ubicado en Astorga, y dirigido de forma más específica a los conductores profesionales, se controlaron 56 vehículos dedicados al transporte de viajeros y mercancías. Todos los conductores se sometieron a la prueba de detección de alcohol, y 18 de ellos también a la de drogas, con tres análisis positivos -dos a conductores de camiones y uno de furgoneta- y un positivo en alcohol al conductor de un camión. Además, se contabilizaron 19 infracciones relacionadas con la Ley de Transportes Terrestres y una relacionada con la seguridad vial.

Conducir un vehículo con presencia de drogas en el organismo puede suponer una sanción económica de 1.000 euros y la pérdida de seis puntos del permiso de conducir. La Guardia Civil intensificará este tipo de controles, especialmente los específicos a los conductores profesionales debido a la preocupación que generan entre la sociedad el consumo de alcohol y drogas entre este tipo de conductores, por las más graves consecuencias de los accidentes en los que se ven involucrados el tipo de vehículos que conducen.