La Diputación de León y las diócesis de León y Astorga han renovado su acuerdo de colaboración para financiar actuaciones de conservación y reparación en iglesias y ermitas repartidas por toda la provincia. El nuevo convenio moviliza una inversión total de 1,2 millones de euros y está dirigido a templos ubicados en localidades de menos de 20.000 habitantes.
Según recoge el acuerdo, la Diputación aportará la mitad del presupuesto a través del Instituto Leonés de Cultura, con 600.000 euros, mientras que cada una de las diócesis contribuirá con otros 300.000 euros. La firma del convenio contó con la participación del presidente de la Diputación, Gerardo Álvarez Courel; el obispo de León, Luis Ángel de las Heras; y el administrador de la Diócesis de Astorga, Francisco Javier Gay, acompañados por el diputado de Cultura y Patrimonio y vicepresidente del ILC, Emilio Martínez.
Álvarez Courel destacó que esta colaboración resulta clave para garantizar la conservación de un patrimonio religioso que forma parte esencial de la identidad histórica, cultural y social de los pueblos de la provincia. Además, señaló que la cuantía destinada a este programa aumenta un 20 por ciento con respecto al convenio anterior.
En la edición precedente del acuerdo se llevaron a cabo mejoras en 52 templos, distribuidos de forma equitativa entre las diócesis de Astorga y León. Las intervenciones se centraron principalmente en la reparación de cubiertas y elementos estructurales, así como en la restauración de bienes muebles del patrimonio eclesiástico, con especial atención a los retablos.
Las ayudas se concederán mediante un procedimiento de concurrencia competitiva y será una comisión técnica la encargada de analizar y valorar los proyectos que se presenten para optar a la financiación.
Durante el acto, el obispo de León puso el acento en la necesidad de sumar a los ayuntamientos y juntas vecinales a este tipo de iniciativas, especialmente en las zonas más afectadas por la despoblación. Luis Ángel de las Heras subrayó que las iglesias siguen siendo un elemento central de los pueblos, tanto por su valor patrimonial como por el vínculo emocional que mantienen con sus vecinos.
Por su parte, el administrador de la Diócesis de Astorga recordó la extensa red de templos que gestiona esta diócesis, con más de 1.500 iglesias repartidas entre las provincias de León, Zamora y Ourense, y aludió a las dificultades añadidas provocadas por los recientes incendios. Francisco Javier Gay incidió en que, más allá del patrimonio material, estos edificios sostienen tradiciones, celebraciones y costumbres que forman parte del patrimonio cultural inmaterial de las comunidades rurales.