Num: 2815 | Viernes 3 de diciembre de 2021
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“Celebramos que, hace 900 años, las infantas Dª Elvira y Dª Sancha donaron el solar que hoy ocupa el albergue y lo hicieron para este fin”

Juan Carlos Pérez, presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Astorga estima que hay pocos fenómenos capaces de aglutinar voluntarios como el Camino


Con una amplia experiencia en las peregrinaciones a Santiago, hemos entrevistado a Juan Carlos Pérez, presidente de la Asociación de Amigos del Camino y también presidente de la Fraternidad Internacional del Camino de Santiago (FICS). Estima que hay pocos fenómenos capaces de aglutinar a tanta gente voluntaria trabajando para un mismo objetivo como el Camino de Santiago.

Pregunta: ¿El Camino va recuperando poco a poco su normalidad?

Respuesta: Pues sí, el Camino recupera una cierta normalidad, siempre en paralelo a que se recupera la normalidad en el resto de la sociedad. El Camino no es ajeno a ello, pero son muchas las ganas de los peregrinos por hacer el Camino y esto lo vamos constatando día a día.

P: ¿Cuál es el número de peregrinos que pasan por Astorga?

R: Nosotros nunca medimos en cifras totales los peregrinos, pues no es nuestro fin batir récords. Si fuera así, cuando apenas hay peregrinos, como ocurre en invierno, no abriríamos. Nosotros nos dedicamos a su asistencia, sean uno, diez o miles. En cualquier caso, lo que da la medida de la situación actual son los porcentajes. El Camino está teniendo una afluencia de entre un 40 y un 45 % respecto al 2019.

P: Juan Carlos, ¿En qué consiste la Acogida Tradicional Jacobea, que recientemente se firmó en Astorga y que se pretende sea declarada Bien Inmaterial de la Humanidad?

R: Todos hablamos de los valores del Camino, y que hay que trabajar para mantenerlos. Estos son, entre otros: la solidaridad, el respeto a las ideas y las costumbres, y especialmente la Acogida Tradicional Jacobea; un elemento diferenciador y exclusivo del Camino de Santiago en España. Se basa en la puesta a disposición de los peregrinos de lugares de acogida, los albergues, atendidos por miles de voluntarios que aportan parte de su tiempo de manera altruista para acoger a los peregrinos.

En definitiva, se trata de la recuperación de una tradición secular nacida en la Edad Media en el Camino. En aquel momento realizada por las Cofradías de la ciudad y en la actualidad por las Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago, tanto de España como de numerosos países. Si una tradición de mil años se ha recuperado de una manera tan dinámica y con tanta fuerza, creemos que debe ser protegida, como parte del alma de un movimiento como el Jacobeo, que ahora mismo es universal.

Proteger la Acogida Tradicional es proteger una actividad, la de la hospitalidad al extraño, que es consustancial y universal en el ser humano, pero que en el Camino se convierte en un hecho singular que no se da en ninguna otra parte del mundo.

El albergue de la asociación de Astorga mantiene la Acogida Tradicional, que es patrimonio del Camino de Santiago. / CCU

P: ¿También se han colocado en Astorga una veintena de placas para recordar la tradición hospitalera de Astorga?

R: Sí, dentro de las celebraciones que este año programó la Asociación, junto con el Ayuntamiento, está la recuperación de la memoria de los lugares donde en nuestra ciudad hubo hospitales de peregrinos. Conociendo su número que son podemos conocer el compromiso histórico que Astorga ha tenido con el Camino y la acogida de peregrinos.

Algo que hoy en día se mantiene gracias a la recuperación de esta actividad, desde principios de la década de los años 90 del siglo pasado, por parte de la Asociación en el Albergue Público de la ciudad, como el albergue de todos los astorganos. Pensamos que era buena idea, que la visión normal de ver peregrinos en nuestras calles, no surgió de algo espontáneo, sino que viene de una tradición que se practica en la ciudad desde hace mil años y que nos tiene que hacer sentir orgullosos.

P: Astorga, a pesar de ser una población relativamente pequeña dentro del Camino, ostenta el orgulloso título de ser, tras Burgos, la segunda en número de hospitales de acogida a peregrinos de la Edad Media, con más de 25 de ellos localizados históricamente.

R: Ahora es pequeña respecto a Burgos, pero hace mil años era una de las ciudades más importantes del noroeste gracias a ser cabeza de diócesis, por cierto, una de las más extensas de España. Importancia que de alguna forma venía precedida de su pasado romano como una de las grandes ciudades de la Península Ibérica. También hay que matizar que aunque hablamos del número de Hospitales de peregrinos, no coincidieron todos en el tiempo, varios de ellos, desparecían para fundar otros más nuevos y grandes, debido en ocasiones a la propia fusión de las cofradías. No obstante, como dije antes, nos va dando la idea de la importancia que le daba la ciudad al Camino, acogiendo
peregrinos a lo largo de siglos.

P: Juan Carlos, también este año se celebran los 900 años del albergue público de peregrinos de la ciudad.

R: Lo que celebramos exactamente, es que hace 900 años, las Infantas doña Elvira y doña Sancha, hijas de Alfonso VI, donaron el solar que hoy ocupa el albergue y lo hicieron para este fin. Ya conocíamos que en el solar se ubicó el Hospital de San Feliz, pero lo que se desconocía era la datación del mismo. En el archivo de la cofradía de la Cinco Llagas, en la que se integró la Cofradía de San Feliz, aparece el documento que nos ayuda a confirmar las fechas.

Lo que podemos constatar es que el espacio urbano donde se ubica nuestro albergue ha sido un lugar de acogida o atención a personas, a lo largo de su historia. La congregación de las “Siervas de María”, últimas ocupantes antes de nuestra llegada, como muchos recuerdan en Astorga, son monjas dedicadas al cuidado de enfermos.

Novecientos años después, peregrinos que se dirigen a Santiago, vuelven a descansar en el mismo suelo, manteniéndose así la voluntad de sus donantes. Lo hacen además, en un albergue de Acogida Tradicional Jacobea. Tal y como lo hacía la vieja Cofradía de San Feliz que lo levantó, por medio de voluntarios y con unas instalaciones austeras de acuerdo, en cada caso, a la época en la que se realiza.

P: A tu juicio, ¿crees que el Camino de Santiago se está desvirtuando de su esencia y se está transformando un poco, en una forma de hacer turismo?

R: Perteneciendo a una Asociación de Amigos del Camino de Santiago sigo pensando que a pesar de los cambios producidos en los últimos años, de momento, la parte positiva gana a la negativa. No cabe duda que la llegada de tanta gente al Camino también introduce en él algunas de las malas costumbres sociales, pero en un entorno como este, sigue estando por encima: el respeto, las buenas costumbres, la amistad, la tolerancia  para con las ideas de cada uno, un espacio en definitiva, en donde todos somos iguales y se ayudan unos a otros. Un espacio donde lo espiritual, conforme se avanza día a día y etapa a etapa, gana camino a casi todo lo demás.

Los problemas mayores se producen ya en Galicia, en los últimos 100 km. (los necesarios para obtener la Compostela). Ahí, si se produce la llegada masiva de viajes preparados por tour operadores, que ofrecen la experiencia del Camino en cinco días, y esto para nada representa la peregrinación. Por este motivo, desde alguna organización se esta trabajando para que esta distancia se amplíe y se cambie el modelo de peregrinación en esos últimos kilómetros.

P: ¿Hay picaresca en el Camino y suficiente ayuda e información al peregrino?

R: En el Camino hay picaresca, por supuesto. Pero es que esta es tan antigua como el mismo Camino, no es un mal de ahora. Hay legislación de la Edad Media, que ya se ocupaba de la protección al peregrino para que, sobre todo en los alojamientos tanto para dormir, como los de comer, no se produjeran abusos con el peregrino. A los malos hosteleros se les castigaba con duras sanciones cuando los cometían.

P: ¿En este año de pandemia el Camino de Santiago sigue siendo un itinerario seguro?

R: Desde que en julio del año pasado, después del confinamiento, se comenzaron a abrir los albergues, varias organizaciones con el impulso de la Asociación de Municipios del Camino de Santiago, crearon unos protocolos y planes de contingencia y asesoraron a más de 30 albergues para una apertura segura. Al menos en el Camino Francés, se consiguió mantener algún albergue abierto por cada una de las etapas para que los peregrinos pudieran dormir cada día en uno de ellos. Gracias a estos planes, se crearon los llamados “albergues seguros”, y hay que recordar que en ningún momento se ha llegado a hablar de brotes en el Camino. El Camino se realiza en plena naturaleza la mayor parte del día y si a esto se une la responsabilidad de los gestores de los albergues, el Camino es Seguro.

P: ¿Algo más qué añadir?

R: Como decías en tu pregunta sobre si se ha perdido la esencia del Camino, es aquí donde hay que seguir trabajando, para que esto no ocurra. En esta tarea tenemos que estar todos los que de una u otra manera formamos parte de la peregrinación. Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago, Administraciones Públicas de todos los estamentos (Nacional, Regional y local) y por supuesto la Iglesia, debemos ir juntos en esto. El peregrino igual que no entiende de marcas regionales ni fronteras en el Camino, porque para él es un todo, no entendería que el mundo jacobeo, y las organizaciones que trabajan por y para él, puedan ir cada una por su lado.

No debemos olvidar tampoco que el Camino nació como fenómeno religioso y, aunque hoy las motivaciones para hacer el Camino han cambiado; en cualquier caso se podría decir que para alcanzar o afianzar un mayor espacio espiritual, desde nuestra Asociación pensamos que la Iglesia no debe perder su posición en el fenómeno jacobeo. Como ejemplo tenemos numerosos sacerdotes implicados de una manera muy directa en él.

Trabajando juntos, seguro que la peregrinación – que no hay que olvidar atrae a miles y miles de peregrinos de todo el planeta – puede mantener sus esencias. Eso sí: planificando, fijando exactamente los elementos que queremos defender y marcando las estrategias para conseguirlo. El Camino y “su mala salud de hierro” saldrán adelante.

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