El pasado viernes 17 de noviembre, el Ayuntamiento de Astorga celebró, a través de la Concejalía de Cultura Emilia Villanueva, un sentido homenaje al historiador e Hijo Adoptivo de Astorga (así nombrado por el Ayuntamiento asturicense en 1993), Augusto Quintana Prieto (miembro que fue también desde 1982 de la Real Academia Española de la Historia). El motivo no fue otro que el cumplirse este año del 2017 del Centenario de su nacimiento en la localidad leonesa de Audanzas del Valle.

Dicho acto (que llenó de autoridades y ciudadanos el Salón de Plenos Municipal) estuvo conducido por la disertación, conjunta, de dos eminentes historiadores, la Doctora Goyita Cabero, de la Universidad de León, y el Doctor  Miguel Angel González García, Director del Archivo Diocesano de Orense. Ambos, además de sus contrastados conocimientos, cuentan entre sus méritos el haber conocido, trabajado, y el haber sido discípulos del insigne miembro del colegio de canónigos de la Catedral de Astorga, cuya vida y nombre glosamos en estas líneas.

Los dos conferenciantes ofrecieron a los presentes una instructiva y amena velada otoñal sobre la obra de este historiador eclesiástico que hizo de los años que vivió en Astorga un largo y fructífero tiempo de trabajos y de amor hacia Astorga, hacia sus comarcas y hacia su historia, no solo eclesiástica.

El que esto escribe, no sabe si por deferencia a mi persona, o por la cortedad del tiempo de una conferencia para glosar una vida tan larga y provechosa, reparó en que los dos conferenciantes, en su disertación, no mencionaron que don Augusto, sin ser especialista en la historia militar de España, también investigó y publicó tres detallados trabajos históricos sobre el papel de Astorga en la Guerra de la Independencia contra Napoleón.

En efecto, allá por los comienzos de los años 90, cuando el que suscribe daba sus primeros pasos como investigador en los Archivos Nacionales y Municipales de Madrid, Segovia, León y Astorga, sobre la Guerra de la Independencia, consultando la, por entonces, única monografía actualizada sobre nuestra ciudad en aquel conflicto, obra de la profesora astorgana la Doctora María del Carmen Gómez Bajo (La Guerra de la Independencia en Astorga), referida a las consecuencias económicas y sociales de dicho conflicto; como decimos, reparé que en su bibliografía Carmen Gómez mencionaba tres obras de don  Augusto Quintana: Astorga en 1812 (publicada en Artes Gráficas Sierra en 1962 en Astorga), Los Regidores de Astorga (obra publicada en dos entregas en la Luz y  Pensamiento Astorgano en 1978), y La Tesorería de la Junta de Armamento y Defensa de Astorga (que también vio la luz en El Pensamiento Astorgano en 1978).

Deseoso de poder consultar dichas obras recorrí varias bibliotecas provinciales sin poder dar con dichas obras, hasta que la generosidad de Genma Quintana (sobrina de don Augusto) y de su marido, el añorado, Martín Martínez, pusieron a mi disposición estos ejemplares conservados en su rica biblioteca familiar. Estas obras por si solas, a buen seguro, merecerían una reedición actualizada (y sobre esta posibilidad hablamos durante el homenaje de este viernes pasado el que suscribe con don Adolfo Alonso Ares, actual Director del Instituto Leonés de Cultura y Alcalde de Astorga que fue entre 1987 y 1989).

Tras la conferencia conjunta de Goyita Cabero y Miguel Angel González, este último me instruyó en el porqué de la rareza bibliográfica de estos tres trabajos de Augusto Quintana; los mismos fueron publicados originariamente como “folletines” por entregas en la prensa local, en el Pensamiento Astorgano para ser más concretos, y luego, solo algunos pocos ejemplares eran agrupados y encuadernados como monografías.

Continuando con estas líneas, quiero aprovechar la ocasión para ponderar muy positivamente el alcance y valor (que hoy sigue plenamente vigente) de estas tres pequeñas obras de don Augusto Quintana para el conocimiento de la historia política, social, militar y económica de Astorga entre 1808 y 1812.

En primer lugar, Astorga en 1812 es un pequeño pero intenso y pormenorizado trabajo de investigación, que fue pionero en su momento, de la historia del segundo Asedio que sufrió Astorga en el verano de 1812 (este último a cargo de las tropas españolas del 6º Ejército de Galicia sobre la guarnición francesa que ocupaba la ciudad). Dicho trabajo de 75 páginas aborda con exactitud y clarividencia el alcance del segundo Sitio de Astorga dentro de la estrategia peninsular de la guerra y de los planes de los generales Javier Castaños y Arthur Wellesley que llevarían a la victoria angloportuguesa de los Arapiles y a la española en Astorga. Dicha obra de Augusto Quintana fue de gran valor para el que esto escribe a la hora de aproximarme a aquellos sucesos y redactar mis propias obras, El Sitio de Astorga de 1812 (publicado en los actos del Bicentenario del 2012 por el Centro de Estudios Astorganos Marcelo Macías) y la más reciente, No sin Nosotros. La Aportación militar española a la victoria aliada en las campañas de 1811 y 1812 (la cual ha merecido ser referenciada por el hispanista norteamericano Stanley Payne en su reciente obra En defensa de España. Desmontando Mitos y Leyendas Negras).

Hay que recalcar aquí que sin la labor precedente de Augusto Quintana, también en el campo de la Guerra de la Independencia en Astorga, el conocimiento de la misma hubiera llevado muchos más años de trabajos y esfuerzos a los que hemos recorrido los caminos de la investigación por el ya trazados hace años.

Decir por último que dicho trabajo don Augusto lo redactó en 1958, siendo premiado en el IV Certamen de Exaltación de Valores Leoneses celebrado en León en junio de ese mismo año. Como bien explica en el prólogo, Augusto Quintana concibió dicho trabajo como un sentido homenaje a los astorganos y soldados españoles victoriosos en el segundo Sitio de 1812. Augusto Quintana quiso hacer contrapunto así, con la pluma, a los fastos del 150 aniversario del primer asedio de Astorga de 1810 (que fue una derrota, aunque gloriosa), celebrados en 1960.

Igualmente hay que destacar en la obra de Augusto Quintana, otro sobresaliente trabajo (totalmente novedoso sobre la historia política municipal astorgana de los comienzos del siglo XIX), Los Regidores de Astorga, obra publicada en dos entregas en la Luz y  Pensamiento Astorgano en 1978. En la misma, y a lo largo de sus 86 páginas, Augusto Quintana aborda el conocimiento y vida de diez altos cargos municipales (Corregidores y Regidores) durante aquellos aciagos años de la guerra y ocupación militar napoleónica. El amplio y detallado conocimiento de Augusto Quintana de las fuentes archivísticas municipales y diocesanas astorganas de aquel periodo le posibilitó bosquejar el abnegado trabajo político municipal de aquellos astorganos de nacimiento y de adopción que supieron conducir los designios del gobierno astorgano, peleando políticamente contra los desafueros del despotismo militar napoleónico y haciendo posibles, también, la llegada del primer ayuntamiento constitucional astorgano en octubre de 1812. Hasta la aparición de la reciente y minuciosa obra del también historiador astorgano, el Doctor don Manuel Jesús Alvarez García: De súbditos a ciudadanos. La configuración del poder local en la legislación gaditana: La génesis de la diputación de León (1813-1814) y el primer ayuntamiento constitucional de Astorga (1812-1814) (publicada en febrero del 2017 por el Instituto Leonés de Cultura y la Diputación Provincial) el trabajo de Augusto Quintana, fue esencial, y hoy sigue teniendo un gran valor.

Por último, también en 1978 dio a la luz Augusto Quintana otro trabajo de investigación (escrito veinte años antes, en 1958) sobre los inicios de la Guerra de la Independencia en Astorga en sus aspectos económicos: La Tesorería de la Junta de Armamento y Defensa de Astorga. Dicha obra, de 95 páginas, narra y describe las vicisitudes de los seis primeros meses de aquel conflicto en Astorga, merced a la consulta de la documentación original de las cuentas económicas de dicha Junta Astorgana; documentación manuscrita que fue obra de su tesorero don Cayetano Rodríguez de Cela y que ha permanecido en manos de sus descendientes hasta el día de hoy. En esta obra (en la que Augusto Quintana destaca con el mayor valor que puede atribuirse a un historiador que es el de acudir a las fuentes documentales originales de archivo) el canónigo astorgano describe al lector todo el prolijo trabajo de la Junta Astorga de 1808 a la hora de recabar recursos para sostener a las tropas españoles y aliadas británicas que pasaron por la misma en los inicios de una guerra en la que España y su Ejército, al final, vencieron al despotismo militarista napoleónico; conflicto del que España saldría convertida en una Nación de libertades merced a la Constitución gaditana de 1812, en una largo y duro camino hasta hoy, hasta nuestra Constitución vigente de 1978, heredera de ella y a la que millones de españoles seguimos mostrando devoción y acatamiento.

En homenaje a don Augusto Quintana, estas palabras y estas líneas destinadas también a ser publicadas en la Prensa Local de Astorga.

“El que no sabe Historia, no sabe nada”

(François Marie Arouet, Voltaire)

 

Arsenio García Fuertes

Doctor en Historia por la Universidad de León

Alcalde de Astorga.