Mala tarde en Ipurua para el Atlético Astorga. Un gol inesperado en el minuto 4 y la lesión de Juan Bardal condenan a los maragatos que pierden por 1-0 ante el C.D. Vitoria en la ida de la final.

Primera parte para olvidar

Empezó mal la cosa en el mítico estadio vasco. Mucho, muchísimo calor y humedad en Éibar. El conjunto de Miñambres se enfrentaba a un bloque muy físico y desde el principio mostraron cuales eran sus cartas. Una sólida defensa y mucha velocidad. Tan rápido fue el Vitoria que en un saque de banda coge despistada a la defensa del Astorga y finalmente Ibargoien consigue taladrar la portería de Kike.

Cerraban bien espacios los vascos y al Astorga le estaba costando encontrar su sitio en el campo. Pero Roberto avisa en el minuto 12. Poco a poco se recomponían los hombres de verde y cuando mejor estaban cayó otro mazazo para ellos. Saque de esquina favorable al Astorga, Juan Bardal cae al suelo e inmediatamente pide el cambio. Pintaba mal la cosa mientras se retiraba del terreno de juego casi sin poder apoyar la pierna. Apuntaban a pie de campo a problemas en los isquios. Tiene que entrar Conde en su lugar. Minuto 20.

Se rompió Bardal y se rompió todo el equipo que no era capaz de hacerse con el balón. Josué tendría una oportunidad para los suyos pero poco más se vio en la primera mitad. Mal, muy mal le sentó la lesión de Juan a los de Miñambres.

Cambio de actitud pero sin premio

La segunda mitad ya fue otra cosa. Desde el minuto 46 el Astorga estaba convencido de que tenía que hacerse con el control del balón para mandar en el campo. Y así fue. Era ahora un grupo con más intención y se generaban ocasiones que llevaban cierto peligro. De lo mejor, una de Javi Amor que escorado desde el perfil izquierdo dispara duro a la cruceta del primer palo, mano providencial de Markel para enviar a córner. En la siguiente jugada Emilio le pega desde lejísimos y de nuevo el meta local tiene que desviar el balón para evitar la igualada.

Jugaba el Astorga pero el Vitoria esperaba agazapado su turno, y alguna contra peligrosa consiguió sacar. No tuvieron más premio pero para los maragatos tampoco hubo nada.

Control y dominio pero sin acierto, quizás hicieron falta diez minutitos más o una lesión de menos…

De nuevo a por la remontada

Aún con todo el 1-0 es un resultado corto que puede solventarse en casa. Ya conocemos La Eragudina; ese fortín del que pocos equipos se escapan con la victoria. Más que nunca el campo local tendrá que ser una caldera que meta el miedo en cuerpo a los de Vitoria y lleve en volandas a los suyos hasta la Segunda B. Es posible y el sueño todavía puede convertirse en realidad. El próximo sábado la final de las finales. Astorga más verde que nunca.

Imágenes José Mendoza (Desde la Grada)