El arquitecto Hiroya Tanaka, considerado como  especialista de la obra de Antonio Gaudí, se encuentra de visita en la ciudad de León para estudiar la simbología presente en la obra del arquitecto catalán en la Casa Botines de la capital leonesa y también en el Palacio Episcopal de Astorga, las dos únicas obras fuera de Cataluña junto con El Capricho de Comillas (Cantabria), una obra en la que, sin embargo, no estuvo presente en su desarrollo.

Durante los últimos 40 años ha estado afincado en Barcelona para estudiar la obra de Gaudí, entre otros aspectos, trasladando a planos las obras del arquitecto catalán, unos documentos que podrán verse en una exposición que está previsto que se lleve a cabo antes de finales de año en la Casa Botines de la capital leonesa en una exposición “única”. El alcalde de León, Antonio Silván, reconoció que esta muestra se podrá disfrutar gracias a la Fundación EspañaDuero en una cita que “nos va a trasladar a la realidad arquitectónica, técnica pero también estética de lo que significa Gaudí”.

Además, y en relación a los planos, insistió en que se trata de una técnica “muy moderna” que el propio Gaudí no llevaba a cabo, sino que trabajaba a partir de maquetas. “No era un arquitecto modernista, sino tradicional, y eso queda reflejado también en el empleo de materiales seguramente”, aseguró Tanaka, quien recalcó que la tecnología actual “no puede nunca superar la habilidad humana”, que es lo que Gaudí “emplea en su obra”, y que es lo que se pretende seguir analizando.