El ayuntamiento de Valderrey lleva un año trabajando para la recuperación para uso turístico, cultural y social del viejo edificio de la estación de tren de la Ruta de la Plata en desuso, tras el acuerdo alcanzado con la empresa pública Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) para la pionera cesión de uso de sus 2.500 metros cuadrados, según informa este lunes el consistorio municipal.

Imagen de la estación hace más de un año.

El alcalde de Valderrey, Gaspar Cuervo, resalta que las actuaciones han ido mucho más allá del freno al deterioro casi irreversible que sufría este valioso patrimonio desde que en 1985 se cerrara definitivamente al uso la vía de la Ruta de la Plata y todas sus infraestructuras. En la actualidad, informan que el inmueble ya cuenta con nuevas instalaciones de saneamiento y abastecimiento, así como de bocas contraincendios. “Se han rehabilitado las cubiertas para evitar que sigan deteriorándose y adecuado el entorno con la plantación de árboles, poda y saneamiento de los existentes”, comunican.

De igual manera, indican que también ha dado comienzo la limpieza y corta de los arbustos y maleza que ha crecido sobre las vías, “así como al resalveo de las encinas de los márgenes de la vía, con los permisos pertinentes de la Junta y de la Guardería forestal”.

Acondicionamiento de la zona aledaña al edificio de la estación.

Inminente es la colocación de alumbrado público en la zona cedida por Adif para 15 años y el inicio de la creación de una zona de descanso para los peregrinos de la Vía de la Plata, además de un punto de acceso wifi gratuito desde la pionera red municipal de la que el Consistorio es propietario como operador oficial autorizado. “Desde el año 2008 el Ayuntamiento de Valderrey lleva luchando para que su pequeña estación deje de estar abandonada y vuelva a cobrar vida como proyecto cultural y social, de impulso económico”, resalta el regidor.

Ya desde el pasado año, Cuervo aseguró que los municipios que disponen de esta vía en desuso tenían “la necesidad de unirse en torno a su potencialidad económica, cultural y turística para convertir lo que lleva en vía muerta 32 años en un motor de desarrollo”.

Una de las primeras actividades de promoción en la zona ha sido desarrollada por el fotógrafo Darío Sierra, empleando la estación como localización de uno de sus reportajes fotográficos.