A falta de datos que lo aseveren, algo que tiene que modernizar el Ayuntamiento de Astorga, la Semana Santa ha sido todo un éxito de público y participación. La tradición y la fe, también generan un importante volumen tangible económico para la ciudad y sus comarcas. Y es que Astorga, detrás de las grandes como Zamora, Valladolid y León, no tiene nada que envidiar al resto de semanas penitenciales de toda la región, y nos atreveríamos a asegurar que del resto de la nación. Cada vez más y mejor.

Los únicos puntos negros han provenido de adolescentes de litrona y calimocho que han hecho trabajar de lo lindo a la Policía local y nacional; amén de las actitudes políticas de la Oposición. Primero sembrando dudas en el sector de al carne y terminando por unas declaraciones, al parecer sacadas de una disputa en las redes sociales, de un edil de la ultraizquierda astorgana. Para hoy se esperan explicaciones sobre su opinión de la figura de “las manolas” en las procesiones. Imaginamos intentará disculparse y echar la culpa al mensajero, como suele suceder en estos casos. El periodista de Madrid que extendió la noticia como la pólvora será el malo de la película, estén seguros de ello. Y el insultito de actrices porno o mujeres públicas será una cosa que han exagerado los acosadores de la prensa. La dimisión, que nadie de las feministas o compañeras de clá, nunca se pedirá y aquí paz y en el Cielo gloria. Y a otra cosa.