Con motivo del Día Internacional de los Museos que se celebra este jueves 18 de mayo, el Museo del Chocolate expone en su Sala Multiusos varias piezas de carácter inédito que por sus características peculiares o delicadas, no forman parte de la colección expositiva habitual de la institución. Proceden de donantes que en los últimos años han sido restauradas o conservadas como parte del museo.

Estas piezas se mantendrán hasta el fin de semana, tal y como indicó la directora del Museo, Elvira Casado. La pieza más antigua que se puede ver en este ‘Museo oculto‘ data de 1940 y es un álbum de cromos titulado “Aventuras de los hermanos Florisol”, que se regalaban con los chocolates leoneses Jualo. Las ilustraciones de Giralt-Lerin y los textos de J. Ruiz de Larios narran los cuentos de los hermanos. En la vitrina se pueden ver varios álbumes de ‘Ídolos de la canción’, como Serrat, Rafael o Salomé, que data de 1969. Colecciones que se regalaban con los chocolates como una baraja española de escenas infantiles, postales o un dominó de cartas forman parte de esta exposición inédita.

Álbum de 95 cromos titulado “Aventuras de los hermanos Florisol”. / CCU

Otra de las piezas más delicadas es un calendario “que no se puede exponer mucho a la luz”, de cartón policromado en plata, de Granell y Martínez, se encuentra desgastado en los bordes y se muestra “de manera muy puntual”, señala Casado. Éste muestra la pintura de Velázquez La rendición de Breda. A su lado, otra pieza inédita, una donación del año 2016 que muestra una fotografía del industrial chocolatero José Granell Miravet, padre de Liberto Granell que mandó construir la hoy conocida como Casa Granell.

Detalle del calendario policromado con la escena del cuadro de Velázquez ‘La rendición de Breda’. / CCU

Fotografía del industrial chocolatero José Granell Miravet de mediados del S. XIX. / CCU

Piezas de chocolate

En otra de las vitrinas se pueden observar unos décimos de lotería hechos de chocolate, o cajas de anguilas de mazapán de la Confitería Velasco. Así como una txapela hecha también a partir de este producto y espolvoreada con cacao para darle la textura singular de las boinas. Le acompañan otros objetos como calendarios de aparcamiento, monederos hechos de plástico y condones de chocolate.

Monederos, calendarios de aparcamiento. / CCU

También hay expuestas piezas de iconografía religiosa, un saco de azúcar, colecciones de artistas de cine mudo, o El Cordobés (1966), o un reloj que todavía sigue dando la hora, de finales del siglo XX. “Es una pequeña selección de piezas que hemos sacado”, debido a que este año el tema elegido por el Consejo Internacional de Museos (ICOM) se titula “Museos e historias controvertidas: decir lo indecible en los museos“.

Una reinterpretación de un cuadro de Picasso o una cortina recién restaurada de una pintura hecha al temple, también forman parte de esta colección del ‘Museo oculto’.

Reinterpretación de Picasso y cortina recién restaurada. / CCU