La Comunidad de Regantes de la Presa de la Vega de Abajo mostró hoy su “profunda” preocupación por la escasa reserva existente en Barrios de Luna para afrontar la campaña de riegos con garantías. “Las previsiones meteorológicas no apuntan a que durante el mes de abril vaya a mejorar este escenario, por lo que cada vez queda menos tiempo para que podamos disponer de más reserva para la correcta satisfacción de las necesidades de riego”, señalaron en un comunicado.

El colectivo pide a la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) que extreme las actuaciones y la vigilancia para ajustar al máximo los caudales circulantes por los ríos Luna y Órbigo, ya que -señalaron- un error en la modificación del Plan de Sequía del Sistema de Explotación con motivo de la aprobación del Plan Hidrológico de la Demarcación del Duero en enero de 2016, ha impedido que dicho sistema entre en situación de alerta o emergencia.

“Nos hubiera permitido reducir a la mitad los caudales de desembalse y los ecológicos en los puntos de control relevantes, con la consiguiente pérdida de reserva (sobre diez hectómetros cúbicos) en el embalse de Los Barrios de Luna en un año como el actual”.

Reclamaron la urgente modificación del citado Plan de Sequía, y que aunque no llegue a tiempo de mejorar el escenario de la presente campaña, no se vuelva a tener este problema en el futuro. Además, solicitaron que tanto la Confederación como la Consejería de Agricultura y Ganadería presionen al Gobierno central para lograr sacar adelante un Decreto de Sequía que promueva compensaciones que palien las pérdidas que van a sufrir los profesionales del campo.

Esta medida, recordaron, fue solicitada por los representantes de los regantes en la Comisión Extraordinaria de Desembalse convocada a mediados del pasado mes de febrero para analizar la situación de reserva de cada uno de los sistemas. La Comunidad de la Presa de la Vega de Abajo, que riega 1.569 hectáreas con aguas procedentes del embalse de Barrios de Luna, quiere apoyar de nuevo la construcción de nuevas regulaciones que ayuden a paliar la situación de déficit cíclico que padece el sistema Órbigo.

Finalmente, añadieron que tienen claro que de haber podido contar con ellas, en la campaña pasada podrían haber dejado de 30 a 33 hectómetros cúbicos más en el embalse de Luna (la correcta gestión de riego permitió dejar 78 frente a los 50 propuestos por la Comisión de Desembalse), que unidos a los que se podrían haber embalsado en las nuevas regulaciones citadas en el presente año hidrológico, podrían permitir sacar adelante una campaña que en el momento actual se presenta crítica.