Y ahora…los congresos provinciales del Partido Popular. Ayer Ramiro Ruiz Medrano anuncia que lo deja en Valladolid, hoy que Maíllo deja paso libre en Zamora…El cambio de ciclo iniciado a nivel regional parece que va a tener bastantes reacciones en las nueve provincias y media de Castilla y León. Aunque, eso sí, los «recambios» en muchas ocasiones serán por otros talluditos y archiconocidos barones provinciales. Tal es el caso de León, donde afirmar que Juan Martínez Majo supone una renovación resulta una verdad a medias. El alcalde de Valencia de don Juan y presidente de la Diputación no es precisamente un retoño recién cultivado de la cantera popular. Pero fíjense ustedes por dónde, sí es una renovación por cuanto él y su entorno estuvieron apartados del núcleo duro dirigente en la provincia de León.

En este recorrido provincial las miradas estaban puestas en Antonio Silván, el derrotado de la pugna regional frente al candidato del «aparato» Mañueco. Muchos pensaban que el alcalde de León tomaría como premio de consolación las riendas del partido a nivel provincial. Sin embargo, Silván ha preferido huir de cualquier nuevo enfrentamiento, más cuando a las primeras de cambio un documento con el apoyo a Majo de los presidentes de las comarcas leonesas se hizo público. Lo inteligente y prudente erarefugiarse en el Ayuntamiento capitalino que será su cuartel de invierno particular. Trabajo no le va a faltar puesto que gobierna en mayoría minoritaria con un frágil apoyo de Ciudadanos. Y aún así, a punto de llegar al ecuador de la legislatura el nivel está siendo mucho más que aceptable. Incluso para las mentes más sibilinas, Silván es ahora más cercano y apreciado por aquello de: «¡cómo iban a dejar a un leonés liderar en Valladolid!»

Bromas aparte, con el congreso provincial del PP leonés se habrá cerrado un círculo aunque al final tenga forma de cuadrado.

En ABC